Si no respetas tus tiempos de autocuidado, puedes perder los nervios y acabar chillándoles

Esto es lo que nos dijo Álvaro Bilbao, doctor en Psicología, neuropsicólogo y padre de tres niños, cuando le entrevistamos con ocasión de la publicación de su nuevo libro “¡Hola familia”. Si tienes un bebé, casi seguro que has oído hablar de él. Autor de los libros «El cerebro del niño explicado a los padres” (2015), que ha alcanzado 34 ediciones y ha sido traducido a 24 idiomas, «Cuida tu cerebro» (2013), y «Todos a la cama» (2017)), acaba de publicar el último centrado en los primeros años del bebé, en el que se pone en la piel de éste para darnos algunas claves con el objetivo de entender mejor a nuestro hijo o hija.

Pero antes de entrar de lleno en “¡Hola familia!”, queríamos hablar del autocuidado. En el “Estudio sobre las necesidades de las familias de Bizkaia. Competencias de madres y padres para la crianza” que acaba de publicar BBK Family, se constata que las mujeres apenas cuentan con espacios para sí mismas distintos a la crianza para hacer lo que les gusta; y a la hora de discutir con sus hijos e hijas suelen perder la calma más rápidamente y acaban gritando.

¿Por qué no damos importancia a nuestros espacios personales?

Hay mamás, por ejemplo, que deciden no ducharse para que el bebé no sufra y no dejarle llorando. Pero esto no es así, te tendrás que duchar, y no esperar a que se duerma o ducharte siempre con él en brazos, porque estas madres y estos padres cuando sus hijos e hijas cumplen 5 años tienen tanta rabia y están tan cansados por haber sido los más entregados en la crianza que pierden los nervios con facilidad o les chillan.  Y esto ocurre porque no han respetado sus tiempos de autocuidado.

-De hecho, en tu libro animas a las familias a ser flexibles, a no ser padres y madres perfectos.

Ese es un mensaje que si madres y padres lo tuvieran claro desde que tienen a su bebé en brazos, “vamos a pasarlo bien, a poder disfrutarlo”, todo iría mucho mejor. La autoexigencia es un sentimiento muy común. Hemos estado en pandemia cuidando de los hijos e hijas, soportando la angustia por el COVID, y queriendo cumplir con todas las obligaciones del trabajo, los deberes de nuestros hijos e hijas, y, por supuesto, con sentimiento de culpa. Tenemos que aprender a disfrutar y a saber que vamos a cometer errores.

-Siempre nos dicen que los límites son importantes  para dar seguridad y confianza a nuestros hijos e hijas, pero ¿a partir de qué edad podemos ponerlos?

Yo siempre explico que los límites no están escritos en un sitio, están dentro de nosotros. Si por ejemplo, la niña está en la cocina y se pone a tirar comida y tengo baldosa en el suelo y lo puedo fregar y además es un bebé que está explorando, no pasa nada; pero si ya el niño tiene 2 años y tira la comida, puede que yo ya esté cansado de barrer y de fregar y es ahí donde está el límite, en mí, porque yo ya no quiero fregar más, o cuando el bebé quiere quedarse en el parque, pero yo tengo una reunión y nos tenemos que ir a casa. Ese sería otro ejemplo claro.

De todos modos, los límites más importantes son los de la seguridad y el respeto. Un límite muy importante es que un niño tiene que cruzar un paso de cebra de la mano, o que un niño tenga que ir en la sillita de bebé y no en brazos de su madre en un coche. Así que en realidad los límites van a aparecer desde el primer momento.

En el libro trato de ponerme en el lugar del niño para conectar con él»

-Y centrándonos en ese primer momento, ¡Hola familia! es un libro con ilustraciones donde vas explicando conceptos que son importantes en los primeros años ¿Qué necesidades has identificado para escribir este libro?

Me he inspirado en que hay mucha información que puede ser muy difícil de procesar para madres y padres que acaban de tener un bebé. El libro trata de ofrecer una forma más sencilla de entender y de poder ponerse en el lugar del niño, así como de tratar de conectar con él, porque una buena conexión entre ambos es muy importante y para eso hay que  hacer un trabajo de empatía. En  ¡Hola familia! he tratado de sintetizar de una manera muy sencilla, a través de las emociones del niño o la niña lo que tiene que ver con la psicología de los primeros años.

-Llama la atención que en tu libro eliges el verbo malcriar y vuelves a recordar que cogerlo mucho en brazos no es malcriarlo. ¿Esto quiere decir que todavía está muy generalizada esta creencia?

Hay muchos tipos de familia, incluso padres y madres de 30 años que funcionan como nuestros padres que habrán cumplido ya los 70. El cogerlo en brazos es una manera de dar al bebé un buen trato; puede ser un poco esclavo, pero el hecho de que el bebé tenga contacto con su padre y su madre es una cosa muy positiva y cuanto más afecto mejor. Eso sí, con sentido común, esto no quiere decir que no podamos quedar con amigas para tomar algo o ir al cine con nuestra pareja… Recordemos la importancia del autocuidado.

-También aparece “Anochecer”,  y nos cuentas que la mayoría de bebés se asustan al caer la noche. ¿Qué consejos darías para hacer que se sientan mejor?

Se mezclan muchas cosas, es un síndrome que se conoce como Sundowning, y afecta tanto a niños y niñas pequeñas como a ancianos, sobre todo si tienen problemas neurológicos. Se suelen asustar, por lo que conviene evitar luces fuertes, porque a menudo hacen sombras; así que es mejor una luz suave en el techo. Las sombras les inquietan mucho. Pero esto no tiene que ver tanto con la oscuridad sino con la hora del día. Todo el hemisferio izquierdo mantiene el ánimo de forma positiva, y si esa parte del cerebro ya está cansada, se está más gruñón, más cansado.

-Respecto a la comida, hablas de experimentar. Realmente el que no coman preocupa mucho a las familias. ¿Nos obsesionamos con que se acaben el plato, con que coman de todo enseguida?

En este tema tenemos que entender sus necesidades. Antes de meterse un trozo de judía verde que no han visto en su vida, tendrán que explorarlo, dejarlo en el plato, y familiarizarse con él. El bebé pasa de un pecho blandito a una cuchara sólida, fría, así que si nos ponemos en su lugar, entenderemos su rechazo inicial. Es igual que cuando te ponen el estetoscopio frío, es desagradable. Los niños y las niñas tienen que trabajar esa sensibilidad poco a poco, las texturas, lo punzante…

Yo tengo fotos de todos mis hijos la primera vez que empezaron a comer con toda la cara llena de tomate. Yo diría que ese primer contacto con la comida tendría que ser positivo, que no nos enfademos. De hecho, cuando vemos que hay niños y niñas que tienen problemas con la alimentación, siempre el método terapéutico que se utiliza es que la toquen, que la prueben, así que un buen método de prevención sería hacer eso. No hay ningún niño o niña con quien haya trabajado los problemas de alimentación sentándolo formal en la mesa, estando todo el mundo serio…. Normalmente es a través del juego.

-Asimismo, también recomiendas jugar al cucú. ¿Qué beneficios tiene jugar a esconderse con el bebé?

Tiene un componente cognitivo y emocional, porque el bebé cree que cuando no ve algo es porque no está.  El hecho de que ama desaparezca un segundo y vuelva a aparecer hace que el bebé vaya integrando que ama se va pero va a venir pronto. Ese es el componente emocional, que el bebé puede sentirse seguro porque ama va a volver.

-En la crianza de nuestros hijos e hijas también se ha colado un dispositivo llamado móvil. De hecho, en el estudio de BBK Family 8 de cada 10 padres y madres afirman que están pendientes del móvil mientras están haciendo algo con sus hijos e hijas. ¿Esto puede afectar al vínculo con nuestros hijos e hijas?

Afecta más a tener un criterio moral de “deja el móvil que te estoy hablando” que al vínculo. Si no muestras esta disponibilidad, se van a sentir que no son suficientemente importantes o que no son merecedores de ser escuchados. Nos puede pasar con el móvil o con la tele o con cualquier otra cosa. Mi madre siempre tenía algo que hacer, planchar, limpiar, y mis recuerdos de pequeño eran que mi madre estaba muy atareada y quizás podía haber hecho las cosas más sencillas.  También hay padres que trabajan hasta muy tarde, y están evitando llegar a casa porque no saben cómo hacer…. Hay muchas maneras de traicionar la atención a nuestros hijos e hijas.

-BBK Family es un proyecto que trata de ayudar a madres y padres en la crianza, porque les suele resultar agotadora. Desde que se puso en marcha hemos visto que hay dos momentos críticos, el sueño del bebé, tema al que dedicas todo uno de tus libros, y la adolescencia. En tu caso, ¿cuáles son las preocupaciones que más te suelen trasladar?

Sobre lo que más me consultan, la mayoría suele ser sobre problemas de comportamiento, “mi hijo no me hace caso”, las rabietas…. Aunque podríamos decir que la frustración sería el top, el segundo tema sería sobre celos entre hermanos, cuando llega el hermano/a y también respecto al sueño, concretamente sobre despertares nocturnos. Muchos me consultan porque quieren que el niño se quede dormido pronto o que una vez dormido lo haga del tirón.

El tema del pis y la caca, es decir, el entrenamiento de controlar esfínteres también les preocupa bastante. Yo les envío a un par de profesionales y en seguida lo solucionan. Esto tiene que ver con la sensación de que el pis y la caca caen y sienten que pierden algo; sin embargo, si lo hacen en el pañal  les parece que no lo pierden. En estos casos lo que tienen que hacer es familiarizarse mucho con el baño, incluso que vean que nosotros también lo hacemos, y que es normal.  En dos días, padres y madres que estaban angustiados con este tema lo solucionan.

También hay niños y niñas que empiezan el cole y suelen sufrir una regresión en el asunto de los esfínteres, esto es porque el centro escolar es un entorno nuevo y les estresa. De todos modos, esto pasa en culturas occidentales porque en otras culturas donde suelen ir desnudos, aprenden a controlar mucho antes ya que desde pequeños se dan cuenta de cuando sale el pis o la caca y nosotros como les llevamos con pañal pues no lo ven.

-¿Y sobre el sueño?

Mi perspectiva es muy clara, cada padre o madre tiene que encontrar su estrategia, no hay una forma infalible para que el niño o la niña se duerma, sino que hay encontrar la forma de hacer que mejor se adapte a cada familia, no solo en el sueño, en general, buscar las estrategias que mejor nos ayuden en la crianza y como he dicho antes, tratar de disfrutar de nuestro hijo o hija lo más posible, incluso sabiendo que nos vamos a equivocar.

En breve ponemos en marcha un taller gratuito de masaje infantil (hasta 12 meses) y otro de juego en familia (de 13 a 24 meses) en Cruces (Bizkaia). Si quieres participar, escríbenos un correo a bbkfamily@bbk.eus. Más información sobre el taller de masaje infantil aquí. Y más información sobre el  taller de juego en familia aquí. 

Y recuerda que en BBK Family tenemos un servicio de asesoramiento personalizado, confidencial y gratuito para que puedas consultar lo que te preocupe.

 

Artículos de BBK Family relacionados con el tema:

¿Es normal que mi bebé se despierte tantas veces por la noche llorando?

Material de la mediateca que te pueden servir de ayuda: 

¡Hola familia!

Podcast Laberintos de crianza de BBK Family con Álvaro Bilbao: 


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