Asesoramiento

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Asesoramiento personalizado

Os damos la bienvenida a nuestro servicio gratuito y confidencial de asesoramiento personalizado, cuyo objetivo es ayudar a mejorar las relaciones familiares y el desarrollo y crecimiento de vuestras hijas o hijos. Para ello, podéis preguntarnos y consultarnos sobre aquellos temas que os interesan o preocupan y os ofreceremos información y orientación  sobre los problemas cotidianos de crianza de niñas, niños y adolescentes bajo los criterios de una educación en positivo.

Si la consulta se refiere a tus hijos o hijas, te agradeceríamos que nos indicaras su edad, para darte una respuesta más acertada. 

En un plazo máximo de tres días hábiles recibiréis una respuesta adecuada a la consulta o duda planteada. 

En el caso de que el equipo de orientación  necesite ampliar la información o derivar a otros recursos más especializados de tu zona, se pondrá en contacto con la persona que realiza la consulta.

¿Qué os preocupa?



Como valoran las familias el servicio de asesoramiento de BBK Family

“El servicio que prestan profesionales como ustedes es una maravilla, y encima, gratuito. Ustedes han sido los que han aclarado todas nuestras dudas en conjunto y con perspectiva”.
“La respuesta fue muy rápida y sobre todo muy beneficiosa con todos los consejos y pautas que me indicaron para ayudar a mi peque”.

“Muchísimas gracias por las herramientas recibidas. Esperamos poder ponerlas en práctica y que resulten eficaces. La verdad es que a veces no es fácil resolver cuestiones que van apareciendo cada día pero el saber que hay personas que nos brindan su apoyo y su sabiduría te hace sentirte mas seguro”.

Preguntas frecuentes

Adolescencia

Mi hija ha empezado a salir por la noche, ¿Cómo puedo tratar con ella el tema del consumo de drogas, alcohol…?

Muchas gracias por participar en este espacio de contraste sobre la educación y la crianza. Nuestro objetivo es poder acompañarte en tu búsqueda de respuestas a dudas que te puedan surgir en esta tarea.

La crianza lleva implícitas diferentes emociones, entre ellas, cierto MIEDO.  Miedo a que les  pase algo malo cuando no estamos cerca, a hacerles  daño sin querer, a equivocarnos, a que se vayan  lejos… Esto se hace  muy patente cuando llegan a la adolescencia. La “supervisión directa” que podemos hacer de su vida escapa a nuestro control en algunos momentos. Uno de ellos: cuando empiezan a salir por la noche y se nos activan “fantasmas” sobre el posible consumo de drogas. Es probable que en un momento u otro reciban la “invitación” a “probar”, ¿qué dirán, qué harán entonces?

Una rutina de COMUNICACIÓN FAMILIAR desde la primera infancia puede ayudar a generar una BASE AFECTIVA DE CONFIANZA MUTUA  que, sin duda alguna, ayudará a abordar de forma preventiva el consumo de drogas, por ejemplo. La comunicación con una hija adolescente puede ser diferente respecto a otras edades y, siendo así, ¡¡¡puede lograrse!!!!

CÓMO HABLAR DE LAS DROGAS EN FAMILIA

El Gobierno de Navarra publicó hace unos años una Guía Orientativa para ayudar a las familias  a abordar este tema. Algunas ideas que aparecen en ella:  

  • CONOCER ALGO SOBRE LAS DROGAS

Aunque no es necesario ser una gran experta para hablar de drogas, es bueno tener cierta información sobre tipos de drogas, efectos, consecuencias nocivas para el cuerpo… Se puede echar un vistazo a esto en la página web de energycontrol.org  en su sección mediateca.

  • APROVECHAR CIRCUNSTANCIAS DE LA VIDA COTIDIANA

Podemos iniciar una conversación de forma natural sobre las drogas con alguna noticia que salga en la televisión, un comentario… Es importante hacerlo de forma natural, sin alarmismos e incidiendo en la comprensión de los riesgos que acarrean.

  • TRATAR DE CONOCER LO QUE YA SABEN ANTES DE HABLAR

A partir de los 12 años, empiezan a manejar información sobre diferentes tipos de drogas, sus efectos, la forma de obtenerlas… Información que les llega de su círculo de iguales, de Internet, Redes Sociales… Es posible que algún chico de su cole esté consumiendo y cuente lo “buenas” que son. Esto “choca“ con el mensaje que les hemos ido dando en casa de que las drogas son “malas”. Por eso, es importante saber qué conocen a priori.

  • INVITAR A QUE ELLOS REFLEXIONEN Y CREEN SUS PROPIAS IDEAS DE PREVENCIÓN

La comunicación y prevención serán  más efectivas, en la medida que planteamos a nuestros hijos la posibilidad de que ellos mismos generen reflexiones y soluciones sobre cómo actuar:

…“imagínate que una vez te invitan a probar ““cómo sería, qué pasaría”, “cómo serías  capaz de decir “no”, “qué pondrías de tu parte para conseguirlo”,  “qué harías  entonces si te ofrecieran el próximo sábado”,…

  • MÁS FÁCIL SI “PREDICAMOS CON EL EJEMPLO”

Es más fácil que nuestros hijos e hijas fumen o beban si nos han visto hacerlo. Por lo tanto, mejor no hacerlo y si lo hacemos, no esconderlo y hablar del tema. Por ejemplo: “Fumo, es dañino para mí y me es muy difícil dejarlo”. “A veces, bebo alguna cerveza y no debo hacerlo muy a menudo o en grandes cantidades porque me perjudicaría.”

  • HACER SABER QUE EN CASA HAY UNAS NORMAS SOBRE EL CONSUMO DE DROGAS

Se ha demostrado que en las casas en las que se establecen unas normas claras sobre la NO AUTORIZACIÓN para el consumo de drogas legales o ilegales, es menos probable que  los  hijos e hijas consuman.

  • TRANSMITIR LA IDEA DE QUE CONSUMIR DROGAS NO ES ALGO QUE HACEN TODOS

Se trata de hacerles conscientes de que no todas las personas jóvenes consumen drogas. Tampoco las adultas. Una adolescente consumirá más fácilmente drogas si cree que es lo que se espera a su edad para ser “guay”. Podemos reforzar la idea de que  los chicos y las  chicas  quieren cuidar su cuerpo, alimentándose bien, haciendo deporte y sin consumir drogas. En este sentido, promocionar un ocio saludable y deportivo en familia o entre iguales es muy beneficioso.

  • APROVECHAR MATERIALES QUE FACILITAN LA COMUNICACIÓN

Existen algunos materiales en la red con diferentes recursos como comics, cuentos y juegos que pueden utilizarse para hablar del consumo de drogas con niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo, en la página www.osasunekintza.org podemos encontrar materiales para las propias adolescentes, padres y madres, profesorado, agentes sociales…

  • OTRAS COSAS QUE AYUDAN EN GENERAL :
  • Expresar afecto de forma cotidiana en casa. Dar un abrazo, un beso, decir un Te quiero a la hora de dormir, despertar con una sonrisa, reír… Puede parecer que a las adolescentes les da vergüenza esto o que incluso  lo “rechazan” en algún momento y, siendo así, necesitan ver que lo hacemos.  
  • Dedicarles tiempo para compartir conversaciones o alguna actividad. Buscar una en la que “nos acepten” Por ejemplo, hacer juntos un deporte, ir al cine, ver una serie de televisión, compartir un juego de mesa …
  • Participar en su entorno:  conocer al profesorado, a su grupo de amistades, los recursos de la comunidad que usan, las redes sociales que visitan y ayudarles a analizarlas …
  • Marco de normas y límites. Puede que pongan miles de veces a prueba nuestra aceptación incondicional rompiendo normas y límites, oponiéndose constantemente. Crear un marco de rutinas en casa, con normas básicas a respetar, pudiendo consensuar algunas de ellas o la concreción de algunas de ellas y mantenerlas es necesario. (y costoso)  

En la guía del Plan Foral de Drogodependencias de Navarra, aparecen más detalladas estas pautas. Hay una versión en euskera y en castellano. Se pueden descargar en:   http://www.navarra.es/NR/rdonlyres/AE6295A9-AA78-44F8-971B-DDF1CFCC7028/270487/Guia_familias_septiembre_2013_cas1.pdf

http://www.navarra.es/NR/rdonlyres/AE6295A9-AA78-44F8-971B-DDF1CFCC7028/270487/Guia_familias_septiembre_2013_cas1.pdf

CUÁNDO PREOCUPARSE

Puede que detectemos señales de que nuestra hija consume drogas. A las más conocidos, podemos añadir : ojos rojos o vidriosos , pupilas muy grandes o muy pequeñas , un olor o aliento raro ,los ojos se mueven rápidamente , pierde peso, tiene ojeras , cambios radicales en el comportamiento y en la forma de hablar , euforia, felicidad extrema, irritabilidad, inquietud y depresión, dificultades para hablar, para tener coordinación , mareos , falta de concentración, pérdida de memoria …

En estos casos y, sobre todo, si los episodios se repiten con frecuencia, sería necesario pedir ayuda para abordar el malestar emocional que puede estar vinculado a permanecer en conductas adictivas, más allá de un momento puntual de “probar”. Así, sería necesario acudir al servicio de pediatría para una derivación psicológica o acceder a  recursos comunitarios socioeducativos de los que disponga el ayuntamiento u otras entidades  sociales. 

RESUMEN

SI A:

  • Comenzar a hablar de las drogas pronto , adaptando contenidos según edad
  • Crear un ambiente de afectividad para la confianza mutua
  • Invitar a que hagan sus propias reflexiones al respecto.

NO A:

  • Callarse pensando que es mejor no hablar del tema de drogas en casa

OJO CON

  • Dar ejemplos negativos en el consumo de drogas , ocultarlo o no tratarlo

LO MÁS IMPORTANTE: BUSCA TUS PROPIAS  RESPUESTAS 

Te invitamos  a crear respuestas propias  a preguntas sobre este tema. Las orientaciones que proponemos son generales y pueden ayudar más o menos, en función de cómo sea la realidad de cada niño, niña y familia. Respondiendo a estas preguntas, podrás añadir la motivación emocional y el contexto cercano real  para poder hacerlo.

  • ¿Cómo es tu hija? ¿Qué le gusta hacer?
  • ¿Qué cualidades positivas tiene tu hija?
  • ¿Qué  experiencia has vivido ya antes, hace unos días o  semanas,  en la que se haya producido de forma exitosa la comunicación con  tu hija? 
  • ¿Cuándo fue, cómo fue, qué pasó?
  • ¿Cómo conseguiste  manejarlo en ese momento? ¿Qué pusiste de tu parte para que fuera así, siendo tan difícil, a veces? ¿Qué cualidades tuyas te ayudaron a que fuera así?
  • ¿Qué harás estos días para ayudar en la comunicación con tu hija?

Esperamos haberte ayudado con tu preocupación y búsqueda de soluciones. Un saludo y muchas gracias de nuevo.

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Mi hija tiene 14 años y se ha vuelto muy agresiva conmigo, no sé qué hacer

Antes de nada, nos gustaría agradecer tu participación en este espacio sobre educación y crianza. Nuestro objetivo es acompañarte en la búsqueda de reflexiones para que encuentres soluciones a dudas que te puedan surgir en esta tarea de educar, a veces muy complicada.

La agresividad es un mecanismo de defensa que la especie humana tiene para hacer frente a amenazas o retos de supervivencia. Durante la adolescencia, chicos y chicas viven un reto importante: pasar de la vida infantil a la adulta. Esto supone cierto estrés que tienen que vivir con un sistema emocional y racional en plena maduración aún, pudiendo aparecer algunas reacciones agresivas  “a modo de defensa”, que pueden ser más llamativassi se juntan con algunos condicionantes. 

Si no hay muchas competencias de autorregulación de las emociones, hay mucha vivencia de estrés, baja autoestima, poca tolerancia a la frustración  y/o  un modelo agresivo de funcionamiento en su cuadrilla de iguales o en la familia, es más probable que aumente la posibilidad de comportamientos agresivos más recurrentes. 

Madres y padres son las figuras con las que adolescentes se “confrontan” para autoafirmarse y con las que pueden desahogarse más, siendo unos de los principales receptores de la agresividad si no hay un buen control de la misma.

Por ello, ya desde la infancia, es necesario insistir en una serie de factores de protección para la gestión adecuada de emociones, que deberán  potenciarse también en la etapa adolescente.  El comportamiento agresivo o la violencia no es una opción sana de relación,  por lo tanto, hay que prevenirla y actuar ante ella.

FACTORES DE PROTECCIÓN

Los factores de protección van encaminados a promocionar la canalización adecuada de las emociones  y facilitar una autoimagen positiva.

PRESENCIA DE LOS PADRES Y MADRES

A veces, ante ciertos comportamientos de niños, niñas y adolescentes es difícil mostrar una aceptación incondicional y permanecer como figura referente firme. Sin embargo, necesitan sentir esa permanencia y que no nos alejamos a pesar de su cuestionamiento. Habrá que ver cómo marcar unos límites sanos, en todo caso.

PONER PALABRA A SUS VIVENCIAS

Estar abiertas a escuchar sus vivencias, sus preocupaciones, sus “cosas”… Que hable de sí misma  y podamos poner palabras  cuando ella no puede. “Eso te hace sufrir” “Eso te gusta y te sientes capaz de hacerlo”…

En definitiva, ejercer una escucha activa. Para ello:

  • Centrarse sólo en escuchar a la niña. Sin distracciones. Por supuesto, no se puede escuchar de verdad si se está a la vez haciendo otras tareas…
  • Contactar visualmente , sonreír ligeramente mientras se escucha
  • Escuchar sin interrumpir…
  • Parafrasear, añadiendo emoción. Se trata de mostrar de vez en cuando a la niña que la hemos escuchado y reconocemos la dificultad de lo que cuenta o las emociones que puede sentir. “Y entonces, ¿dices que  no sabes cómo hacerlo? Te sientes nerviosa por ello”   
  • Usar un lenguaje adaptado a la edad de la niña, sin entrar en “colegueos”.

TERNURA

Se trata de dar y recibir  de forma cotidiana expresiones de afecto: besos, abrazos, mensajes cariñosos , escucha, tiempo compartido …No utilizar  chantajes emocionales , la presión excesiva por resultados  , el juzgar a la persona  por determinados comportamientos … Aunque creamos que las adolescentes “pasan de eso” e incluso lo rechazan , desean sentirlo y escucharlo … hay que aprovechar los momentos que están más receptivos e ir ajustándose .

Evitar etiquetarles de “agresivas”, “problemáticas” ya que estas expresiones identifican su persona con esas cualidades y el cambio entonces es difícil. Si soy “agresiva”, tendré que seguir siéndolo para ser alguien. Si lo que tengo es un problema para gestionar mi agresividad, podré actuar sobre ese problema  para cambiarlo, para que disminuya o que desaparezca.

MIRADA POSITIVA A LA VIDA  Y A UNA MISMA

Se trata de educar en la alegría y el optimismo realista y ver lo positivo de las cosas.  De esta forma,  compartir la risa, la alegría… A veces, las personas adolescentes se refugian en el enfado, en la tristeza… poder rescatar momentos de risa les ayuda mucho.

Pepa Horno hace una reflexión de la importancia de Educar en la Alegría en su libro Educando la Alegría 2017 Editorial Desclee de Brouwer.

LA NORMA

Las normas dan seguridad y son necesarias para los adolescentes. Su deseo de autoafirmación frente a la persona adulta, puede hacer que pongan en jaque nuestras normas. Es necesario que permanezcamos como personas firmes de autoridad, pudiendo reforzar sus logros y quizás invitándoles a participar en la concreción de alguna de ellas. 

La disciplina positiva se caracteriza por  crear un marco de normas, entendidas como “guías” para dar seguridad:

  • Con el uso de refuerzos positivos , no tanto castigos
  • Con formulación positiva de las normas
  • Concreción de  los límites
  • Sin  rigidificación y con la  posibilidad de participación de la niña en concretar algunas normas  y sus consecuencias, según la edad.
  • Compatibilizando afectividad y firmeza.
  • Reconociendo  las emociones y deseos que hay debajo de las conductas de  niños y niñas , incluidas las que implican un ruptura de normas

BÚSQUEDA DE PROPIOS RETOS Y AUTONOMÍA

Es necesario responsabilizarles  de sus proyectos propios y familiares, sin dejarles en la soledad.  Que puedan hacer cosas de las que sentirse orgullosos, reforzar sus esfuerzos como un logro en sí mismo,  no tanto los resultados.  Las actividades deportivas, de ocio, hobbies…pueden ayudarles  a encontrarlos.

AYUDA EN LA AUTOREGULACIÓN 

En general, todas las pautas anteriores ayudarán al autocontrol. También podemos facilitarles una serie de técnicas que les ayuden  a identificar pensamientos y sensaciones corporales que pueden llevar al descontrol y comportamiento agresivo. En esta guía elaborada por Inma Arayo López del Centro de Día al Menor de edad  de Alborada aparecen algunas pautas muy interesantes de cómo abordarlo en familia. https://psicopedia.org/wp-content/uploads/2013/07/Manual-de-Autocontrol-Adolescentes.pdf

Técnicas de la Respiración Profunda , Técnica del Volumen Fijo , del  Tiempo Fuera , Irse, Auto verbalizaciones , Pensamiento Positivo … Y otras como : música relajante – paseos – deporte  – una afición relajante: pintar,  nadar, cantar, puzle, tocar un instrumento musical,… – charlar con una persona reflexiva – leer –  escribir –  realizar alguna tarea manual …

AUTOCUIDADO DE LA FAMILIA

Siempre es necesario que padres y madres tengan espacios de autocuidado: quedar con amigas, hacer deporte , hacer relajación … Cuando se tiene un hijo adolescente , la presión puede ser mayor y es imprescindible encontrar esos momentos para poder reaccionar adecuadamente al maremágnum que puede aparecer en casa. Si vemos que podemos perder el control, es mejor irse y decir que es para tranquilizarse y luego volver.

CUÁNDO PREOCUPARSE

En general, podríamos decir que la persona adolescente está más vulnerable a poder desarrollar algún comportamiento más agresivo si coinciden algunos factores personales, familiares y sociales. Sin embargo, no es admisible la violencia y es necesario trabajar desde la familia los anteriores factores de protección y si hay manifestaciones agresivas hacia padres y madres o con otras personas, repetitivas y/o se convierten en la forma de relación   por excelencia ante la frustración, hay que pedir ayuda profesional.

Euskarri, Centro de Intervención de Violencia Filio-Parental plantea una serie de preguntas a familias preocupadas por la agresividad de sus hijos e hijas hacia sus padres y madres. Si las respuestas a preguntas  de este tipo son afirmativas, es necesario pedir ayuda  profesional. De la misma forma que si no se producen en el entorno familia, pero sí en otros.

  • ¿Sientes miedo a molestar a tu hijo/a y evitas hacerlo?
  • ¿Vas con “pies de plomo” para adivinar sus deseos y/o necesidades?
  • ¿Te empuja, golpea, pega puñetazos, destruye objetos, daña tus pertenencias las de otros miembros de la familia?
  • ¿Amenaza con hacerte o hacerse daño cuando no satisfaces sus demandas?
  • ¿Te ridiculiza, humilla ante tus familiares o amistades?
  • ¿Te critica constantemente y te hace callar?
  • ¿Amenaza con marcharse de casa si no haces lo que quiere?
  • ¿Te culpa de su comportamiento?

Esto puede hacerse a través del Servicio Médico Familiar o de Bienestar Social de Ayuntamiento  para hacer una derivación a algún recurso de atención psicológica y/o socioeducativa , un Centro de Atención Psicológica  privado especializado en la Atención a la Adolescencia o a alguna asociación o centro como Euskarri.

RESUMEN

SI A:

  • Cultivar un clima de educación en emociones  
  • Enseñar  a cómo autorregularse
  • Prestar atención ante posibles señales de necesidad de ayuda especializada

NO A:

  • Tirar la toalla
  • Ocultar el problema o minimizarlo

OJO CON:

  • Dar ejemplo negativo con comportamientos agresivos

BUSCA TUS PROPIAS  RESPUESTAS 

Te invitamos  a crear respuestas propias  a preguntas sobre este tema. Las orientaciones que proponemos son generales y pueden ayudar más o menos, en función de cómo sea la realidad de cada niño, niña y familia. Respondiendo a estas preguntas, podrás añadir la motivación emocional y el contexto cercano real  para poder hacerlo.

  • ¿Cómo es tu hija? ¿Qué le gusta hacer?
  • ¿Qué cualidades positivas tiene tu hija?
  • ¿Qué  experiencia has vivido  antes  en la que tu hija se comportó de manera diferente a la agresiva  ante una frustración? 
  • ¿Cuándo fue, cómo fue, qué pasó?
  • ¿Qué pusiste de tu parte para que fuera así?
  • ¿Qué cualidades tuyas te ayudaron a conseguirlo?
  • ¿Qué harás estos días para relacionarte con tu hija y ayudarla a otro tipo de reacción no agresiva?

Esperamos haberte ayudado con estas reflexiones en tu búsqueda de ideas. Un saludo y muchas gracias de nuevo.

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Bebés

¿Cómo hago para que deje de usar el pañal?

Respuesta.

En primer lugar, agradecer tu participación en este foro de consulta sobre crianza. Nuestra intención es poder acompañarte en la búsqueda de soluciones a situaciones que pueden generar dudas. Dejar de usar el pañal es un momento importante en el crecimiento. Supone darle la posibilidad de asumir un reto para ser más autónomo. A veces, no se sabe muy bien cómo hacerlo o se está con la duda detrás de la oreja de si el niño estará ya preparado. 

CUÁNDO QUITAR EL PAÑAL

Entre los 18 meses y los 3 años  de edad, niños y niñas estarían preparadas biológicamente para controlar el reflejo de micción, que hasta entonces es involuntario. Por mucho que nos empeñemos en quitar el  pañal antes del tiempo que permite la biología, no tendremos  mucho éxito. Aparte de este factor físico, hay que tener en cuenta que necesitan un entorno que respete ritmos y anime con cariño ese proceso.

Así, cada niño tiene su ritmo también para esto.  Se recomienda intentarlo cuando ya hay cierta maduración en estos sentidos:  

  • Tiene control del equilibrio y coordinación motora. Permanece erguido de pie y no se tambalea o cae tanto. 
  • Sus cacas ya son blandas y bien formadas (no intentarlo tampoco cuando hay periodo de estreñimiento)
  • Suele hacer pis en el pañal a las mismas horas, más o menos.
  • Al hacer un intento de controlar el pis fuera del pañal, aguanta dos horas sin hacer de nuevo.
  • Sabe diferenciar cuando está seco o mojado, limpio o sucio. Quizás incluso pueda decir “pis” o “caca” cuando se lo ha hecho en el pañal. 
  • Dice que ya no quiere usar el pañal o intenta quitárselo.
  • Obedece más o menos instrucciones sencillas y puede, por ejemplo, subirse y bajarse el pantalón.

En cualquier caso, no debería probarse a quitar el pañal si no ha conseguido alguno de esos avances o si está pasando por alguna vivencia estresante como el nacimiento de una hermanita, un cambio de casa, una separación de padres-madres…

CÓMO AYUDAR A CONTROLAR EL PIS Y LA CACA 

Algunas ideas que pueden ayudar a encontrar la respuesta:

  1. HACERLO CON AMOR

Hacerlo con cariño, sin prisas, con respeto, con humor, sin ridiculizar o castigar posibles “escapes” no controlados. Esto dará una seguridad fundamental al bebé para poder estar atento y conseguir este reto.  En general, expresar el afecto con besos, caricias, decir “Te quiero”, con un marco de disciplina positiva con normas y rutinas ayuda a cualquier reto en el crecimiento.  

  • ELEGIR EL MOMENTO

Elegir para los primeros días un fin de semana o unos días de vacaciones, en que se pueda  estar en casa, sin salir mucho. Evitar días estresantes, con muchas actividades o con mucho cansancio por parte adulta. Tener rutinas diarias previas en cuanto a la alimentación, el sueño y los momentos de higiene también ayuda a poder llevar el proceso mejor.

  • PREPARAR “EL TERRENO “

Se puede comprar ropa interior divertida y explicar para qué será. Preparar ropa cómoda para los días de prueba y varios cambios de ropa. Comprar un orinal o adaptador de inodoro y enseñárselo al niño para que se familiarice con ello. Explicarle con un cuento o haciendo de modelo el proceso: las partes del cuerpo por donde sale el pis y la caca, las “señales” que da el cuerpo cuando se tienen ganas , cómo nos limpiamos , con qué …  Algunos cuentos interesantes son:

  • Edu ya no quiere llevar pañales. Linne Bie .Editorial Juventud. ISBN 9788426137999
  • Txomin Komunean .Liesbet Slegers. Editorial Ibaizabal ISBN 9788483257128
  • Adiós pañal. VVAA .Editorial Vox. ISBN 9788471535900

Facilitar a niños y niñas materiales de juego como el barro, la plastilina, cubos para llenar y vaciar con líquido y arena también ayudan al  proceso de interiorización del llenado-vaciado, del dentro-fuera.

  • PONERSE A ELLO

Ésta es una propuesta que recomiendan desde algunos servicios de pediatría.

Control de orina diurno

  1. Poner al niño en el orinal o baño cada dos horas los quince primeros días. Es importante hablar con él recordándole que va a hacer pis y que él lo diga. Rutina. (Sin plantarle delante del televisor)
  2. Cada  vez que haga pis, reforzarle con un halago de que se está haciendo más grande,  por ejemplo.
  3. Si el niño controla pasados unos quince días, comenzaremos a ponerlo cada dos horas y media
  4. Después de otros quince días, si controla bien, pasar a ponerlo cada tres horas
  5. A partir de este momento se le reforzará cada dos veces que haga pis en el orinal
  6. A los quince días de controlar y pedir cuando tenga ganas de ir al baño reforzar sólo al final del día

Control de orina nocturno

  1. Una vez conseguido el control durante el día e incluso si ha salido algún día seco, retiraremos el pañal de la noche ¡Definitivamente!
  2. Recordar  que se acostumbren a hacer pis siempre antes de acostarse
  3. Es posible que los primeros días no aguante toda la noche seca, en ese caso procuraremos despertarle a media noche, para que haga pis conscientemente en el baño. Si vemos que está mojada, la siguiente noche lo levantaremos un poquito antes.
  4. Para ayudarle a controlar el pis durante más tiempo, es conveniente jugar durante el día a soltar y retener el pis varias veces cada vez que vaya al baño.

CUÁNDO PREOCUPARNOS

Hay niños y niñas que tardan más en hacer el control de orina diurno y, sobre todo, el nocturno. Al final, lo consiguen. Generalmente, tiene que ver con que la maduración del control voluntario muscular es más tardía en ellos. También podríamos pensar si es el resultado de haber forzado éste u otro proceso o una manifestación de algún malestar emocional. En este caso, habría que hablar con el servicio de pediatría.  

RESUMEN

SI:

  • Hacer todo el proceso con amor , paciencia y sentido del humor
  • Ayudar con juegos de llenar-vaciar, meter-sacar , cuentos y modelados

NO:

  • Forzar el proceso antes de tiempo
  • Castigar, ridiculizar o presionar cuando haya “fallos” de control

OJO CON

  • Con forzar antes de tiempo el proceso o sobrepreocuparse porque aún no lo ha conseguido en comparación con otros niños.  

BUSCA TU PROPIAS RESPUESTAS PERSONALIZADAS DESDE EXPERIENCIAS EXITOSAS  

Te invitamos a crear tus propias respuestas a preguntas sobre la crianza. Las orientaciones que proponemos son generales y pueden ayudar más o menos, en función de cómo sea la realidad de cada niño, niña y familia. Respondiendo a estas preguntas, podrás añadir la motivación emocional y el contexto cercano real para poder hacerlo. Por ejemplo, en este tema que nos ocupa:

  • ¿Cómo es tu hijo? ¿Qué le gusta hacer?
  • ¿Qué cualidades positivas tiene tu hijo?
  • ¿Qué experiencia has vivido ya antes, hace unas semanas o así, en la que tu hijo ha logrado un reto en su crecimiento de forma exitosa?
  • ¿Cuándo fue, cómo fue, qué pasó?
  • ¿Cómo conseguiste ayudarle en ese momento? ¿Qué pusiste de tu parte?
  • ¿Qué cualidades tuyas te ayudaron a conseguir ayudarle?
  •  ¿Qué podrías poner de tu parte en este caso para ayudar a quitar el pañal a tu hijo?
  • ¿Qué puedes probar a hacer en estos días o cuando llegue el momento para ayudarle en este proceso?

Muchas gracias de nuevo por tu consulta y esperamos haberte ayudado a encontrar respuestas. Un saludo

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¿Los bebés deben de andar al año?

En primer lugar, agradecerte tu participación en este espacio sobre educación y crianza. Nos gustaría acompañarte en la búsqueda de soluciones de  tus dudas sobre el desarrollo de los y las bebés.

Padres y madres nos ocupamos en que nuestros hijos e hijas avancen en su maduración de una forma sana. Esa ocupación, a veces, se convierte en preocupación o sobrepreocupación y nos asaltan las dudas de si estarán  creciendo sanas o dentro de lo que se espera para su edad. Por ello, es interesante contextualizar y recapitular un poco.

CUÁNDO CONSIGUEN ANDAR  NIÑOS Y NIÑAS

Que una niña consiga ponerse de pie y, desde ahí, andar es todo un reto para ella. En este “hito” del crecimiento se ven implicados aspectos físicos y emocionales. Por una parte, la niña debe contar con la “fortaleza” corporal y las destrezas motrices para hacerlo y, relacionado con esto, del deseo de crecer, de explorar su entorno  y de poder acercarse más al mundo adulto desde otra posición.

Habitualmente, niños y niñas van alcanzando este reto entre los 10 y 14 meses, pudiendo  hacerlo a los 9 o los 17, por ejemplo. 

Así, hay bebés que pueden tardar más o menos en hacerlo, en función, por ejemplo, de:

  • su ritmo de maduración física y emocional. Es muy diferente entre bebés de la misma edad.
  • su “estilo” de exploración, más “intrépido” o “segurola”
  • miedos que hayan podido coger cuando lo han  intentado en alguna ocasión y han tenido algún percance y  les ha llevado  a ser más precavidos.
  • la vivencia que tienen de su entorno, de su familia. Si ésta le anima al crecimiento o  “quiere que siga siendo  más bebé”. Si le fuerza el ritmo o lo respeta.

CÓMO ACOMPAÑAR EL CRECIMIENTO

Vivimos en una sociedad en la que, a veces, queremos resultados a corto plazo, comparando “éxitos” con el resto de mortales y eso lo podemos trasladar a la crianza. Incluso en algún momento podemos sentir que no somos buenas madres o padres si nuestro hijo no alcanza determinados avances rápido. También es cierto que, dentro de nuestro papel en la crianza, está el observar que todo va desarrollándose de forma adecuada y pedir ayuda si esto no fuera así.

Podríamos decir que lo importante es estar atentas por si vemos algo que no cuadra   y  despertar el deseo de una niña de jugar, explorar, ser autónoma, crecer… Esto animará a que la niña, a su ritmo, vaya haciendo intentos de ponerse de pie, andar… disfrutando. El disfrute en un entorno seguro, afectivo y con unas normas es un ingrediente fundamental para un crecimiento sano

Para ello, podemos preguntarnos a nosotros mismos ¿Cómo conseguir esto?   ¿Cómo puedo ayudar a mi hija para que crezca y se ponga en pie y ande, por ejemplo, a su ritmo y disfrutando? ¿Cómo puedes hacerlo? Por ejemplo:

  • Compartir tiempos de juego con nuestro hijo en el suelo, a gatas, con objetos que rueden, de diferentes texturas, colocados a diferentes alturas… para estimular de una manera tranquila y desde el placer la confianza y el deseo de explorar.  Esto es algo que, en general, nos sale de forma innata, si dejamos “fluir” un poco a nuestro “niño interior”. También podemos encontrar algunas sugerencias  en libros como los de Anne Pulkinen “Jugar con bebés”  (Referencia ISBN: 9788425514982) y “Jugar con Niños a partir de 2 años“(Referencia ISBN: 9788425517648) de la editorial HISPANO EUROPEA. En estos libros, aparecen algunas sugerencias, siendo lo más efectivo, sin embargo, jugar desde la espontaneidad y lo que le surja a la niña en relación con nosotras. Los libros nos pueden dar ideas de qué materiales ofrecer o de la disposición de los espacios, por ejemplo.
  • No forzar a bebés para que se pongan de pie con ejercicios concretos o andadores, ya que no sólo se puede alterar el desarrollo físico, sino también emocional.
  • Seguir las revisiones médicas con pediatría. Hoy en día, las consultas médicas son frecuentes y pueden identificarse alteraciones de forma más o menos rápida. 

CUÁNDO PREOCUPARSE

En el caso de cumplir 18 meses sin que la bebe ande o si antes de ese tiempo se ve alguna otra dificultad motriz o relacional, siempre se puede contrastar con la pediatra. En cualquier caso, aun existiendo alguna dificultad más física o emocional, el compartir tiempos de juego y no forzar ritmos es una pauta a mantener. 

RESUMEN

SI A:

  • Facilitar tiempos de juego compartido o solo de la niña para explorar desde diferentes posturas, movimientos, gestos… de forma libre. El suelo es un gran aliado para esto.
  • Estimular la autonomía y el deseo de que el niño crezca, sin forzar

NO A:

  • Agobiarse y sobrepreocuparse en exceso .Sí a  contrastar lo que nos pueda inquietar con la pediatra.

OJO CON

  • Forzar que se ponga de pie o ande ya que puede ser contraproducente

BUSCA TU PROPIA RESPUESTA PERSONALIZADA DESDE TUS ÉXITOS

Te invitamos, en cualquier caso, a crear tus propias respuestas a   algunas  preguntas que te puedan surgir sobre dudas de la crianza en cuanto al crecimiento. Las orientaciones que proponemos son generales y pueden ayudar más o menos, en función de cómo sea la realidad de cada niño, niña y familia. Respondiendo a estas preguntas, podrás añadir la motivación emocional y el contexto cercano real  para poder hacerlo.

  • ¿Cómo es tu hijo/a? ¿Qué le gusta hacer?
  • ¿Qué cualidades positivas tiene tu hijo/a?
  • ¿Qué  experiencia has vivido ya antes  en la que tu hijo/a ha alcanzado algo nuevo en su crecimiento?
  • ¿Cuándo fue, cómo fue, qué pasó?
  • ¿Cómo conseguiste ayudarle en ese momento? ¿Qué pusiste de tu parte?
  • ¿Qué cualidades tuyo te ayudaron a conseguir acompañarlo?
  •  ¿Qué podrías poner de tu parte para seguir acompañándolo?
  • ¿Qué puedes probar a hacer en estos días? 

Esperamos haberte ayudado en tu consulta sobre este tema. Un saludo y muchas gracias de nuevo.

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