¿En qué me ayudó y me puede ayudar el taller “Con otra mirada…a la adolescencia?

“Ser adolescente nunca ha sido fácil, es un territorio confuso y muy inestable”.  Así comenzaba Ana Baza, terapeuta Gestalt, el artículo que escribió para dar a conocer el taller “Con otra mirada…a la adolescencia” que impartió junto con su equipo para BBK Family en los meses de mayo y junio.

En él participaron dieciséis madres y padres que venían con la expectativa de “coger herramientas para saber llevar esta etapa tan complicada”. En general, querían mejorar la relación con su hijo, con su hija, tratar de entenderles, discutir menos, acercarse a ellos, ellas, “estar presentes de una manera sana, positiva”.

Y a lo largo de dos intensas sesiones que duraron toda la jornada, lo primero a destacar fue la capacidad de estas 17 personas para generar grupo, para establecer relación, para aprender juntas. No sabemos identificar muy bien qué paso, pero en la rueda de presentación ya se generó un clima de confianza que facilitó muchísimo el aprendizaje, el contraste, el intercambio de formas de hacer,…  Todas nos mostramos vulnerables ante la crianza y más en las edades adolescentes y este suele ser un buen punto de partida para  mirarnos diferente y también mirarlos diferentes.

La escucha

El primer tema que abordamos fue la escucha. Parece que siempre escuchamos igual, que no importa con quien estemos, que la escucha no la modificamos. Pero no es así… ¿escuchas igual a una amiga cuando te está contando algún problema, que cuando te lo cuenta tu hija? ¿Te asustas con lo que te cuenta tu hijo o tu hija y le echas la bronca? ¿Miras el móvil o cuelgas una lavadora mientras le escuchas? ¿Le quitas valor a lo que te cuenta diciendo que son cosas de niños/as? ¿Le juzgas por lo que hizo?

Está claro que no escuchamos igual. A menudo lo hacemos mientras preparamos la cena, sin mirarles a los ojos, juzgando lo que hicieron, poniéndoles en duda, metiéndoles prisa para que lo cuenten rápido, quitando valor… Así que perdemos muchas oportunidades de escucharles, de generar un espacio donde sientan que lo que nos cuentan es importante para nosotras, que les validamos, que cualquier momento de acercamiento es un momento preciado para establecer relación, que lo importante es eso, mostrarnos disponibles, estar presentes para ellos y ellas, estar atentas a lo que nos cuentan, cómo nos lo cuentan y tomando conciencia de lo que hacemos o no hacemos para fortalecer y mejorar nuestra comunicación.

La culpa

Darnos cuenta de algunas cosas que no hacemos bien nos hace sentir culpables. Cuando después de una bronca con uno de nuestros hijos nos decimos todo lo que hicimos mal, cuando la carga de trabajo y el cansancio hace que necesitemos un espacio para nosotras… Salió muchas veces este sentimiento de culpa y esas vocecitas que teníamos dentro y que en muchas ocasiones esa voz es de una dureza terrible para con nosotras mismas como madres y como padres. Pero saber que esa vocecita puede ser también parecida a la que usamos con nuestras hijas e hijos fue revelador. No nos ayuda mucho tener un cuestionamiento continuo, una jueza que nos riñe,  sino que es mucho más interesante permitirnos equivocarnos porque en ese permiso también les estamos diciendo a nuestros hijos e hijas que pueden equivocarse y que no es un fracaso sino un éxito. Permitirles equivocarse con cautela, dejarles libertad para explorar, pero esto no significa que puedan hacer lo que quieran.  Hay límites porque sin límites van a sentir que no nos importan, que pasamos de ellos y ellas. A mí me vino a la cabeza la imagen de un campo de futbol, hay muchos metros para correr, para experimentar, para saltar y a la vez está delimitado el campo. Según van creciendo el campo de juego cada vez es más grande pero siempre hay una delimitación y es la manera de ir asumiendo la responsabilidad de su propio cuidado, de su autogestión,… con una red que sostiene

No se puede describir cada tema abordado, cada paso dado, porque sería un modo de pervertir y simplificar lo que allí pasó. Cada tema abordado fue desde mucha  profundidad y conexión con nuestra vivencia y situación concreta pero a la vez fue con humor. Nos reímos muchísimo de nuestro día a día, de nosotras/os mismas/os, de nuestros hijos e hijas y eso hace que rebaje muchísimo el miedo, la ansiedad, la angustia. Vernos en el mismo barco, entender que es parte del crecimiento, que podemos confiar, que nuestra honestidad y vulnerabilidad nos hace fuertes y valientes.

La confianza

Sentimos que nuestro miedo como madres y padres es proporcional al amor que sentimos hacia nuestros hijos e hijas.  Y que el miedo y la confianza se sienten en la misma parte del cerebro, por eso, si sentimos miedo, no sentimos confianza y al revés. Así que, ¿por qué no confiar? ¡No tengo por qué no confiar!  Elijo la confianza.

Al finalizar el taller de dos sesiones, los cambios que pudieron identificar fueron:

  • Cuando discutimos si el enfado va en aumento, darnos tiempo para relajarnos y seguir más tranquilos/as.
  • En la comunicación, no posponemos conversaciones y le cedemos el protagonismo.
  • Dar tiempo cuando tenemos un problema a que estemos más calmados/as para hablarlo.
  • Escuchar
  • Ponerme en el lugar de mis hijos/as y entender cómo se sienten muchas veces.
  • Priorizar la comunicación. No estar haciendo otras cosas, mientras hablamos.
  • Mucha reflexión y poder cambiar muchas cosas, comportamientos míos que no pensaba que afectaban tanto y no veía que yo hacía; darme cuenta de muchas cosas mías que no son buenas las cuales se reflejan en ellos/as. Me ha aportado conocimiento sobre mí, ese tiempo para poder reflexionar desde la calma y el apoyo de mis compañeros/as y de las súper profesionales que tuvimos la suerte de tener.
  • Me impresionó el ejercicio de decir a alguien lo que por desgracia a veces nos decimos a nosotras mismas con nuestra voz interior, se trataba de decir en alto a una compañera lo peor que he llegado a decirme a mí misma interiormente, y fue impactante ver la dureza con la que todas nosotras nos tratamos en ocasiones. Somos muy duras con nosotras mismas.
  •  Ese ejercicio me hizo reflexionar mucho y me será muy útil en futuras ocasiones para parar y callar esa voz interna tan dura. Con el tran tran de la vida no tenemos tiempo para reflexionar ciertos temas con la calma que se merecen, estas dos sesiones me han venido muy bien para parar, reflexionar y seguir. Me han proporcionado una sensación muy satisfactoria como de recién duchada, pero mentalmente.
  • Voy a tener más paciencia con mi hijo, veo ahora la adolescencia como una etapa pasajera y entiendo por qué los adolescentes nos retan y tienen ese comportamiento con los padres y madres.
  • Ser más consciente a la hora de comunicarme con mi hija adolescente y pensar algunas cosas 2 veces, menos impulso, decirle cómo desahogarse de otras formas, etc.

 Mejorar la comunicación con mis hijos y tener “otra mirada”” sobre su adolescencia.

¿Quieres apuntarte al taller PRESENCIAL “Con otra mirada…a la adolescencia”?

Volvemos con el taller «Con otra mirada…a la adolescencia». Si tienes hijos o hijas adolescentes (12-18 años), puedes participar. Se llevará a cabo en tres viernes, el 21 de octubre, el 18 de noviembre y el  16 de diciembre. Las sesiones serán de 16:00 a 20:00 h. Los temas que se van a tratar serán  sexualidad, conflicto y herramientas para manejarlo, consumo y adicciones. Es necesario inscribirse y se os llamará para realizar entrevista personal previa. Si no se realiza, no se podrá participar en el taller. Puedes inscribirte aquí

Expectativas que tenían quienes acudieron al taller:

“Para poner en común las vivencias y coger herramientas para saber llevar esta etapa tan complicada, tanto para ellos como para nosotros y poder entenderles más”.

“Porque creo que es importante ver la educación de los hijos desde un punto de vista diferente al que tuvieron mis padres”.

“Para poder tener más recursos y puntos de vista sobre la etapa de la adolescencia y encontrar formas diferentes de abordar los problemas y soluciones a los que me enfrento con mi hija adolescente”.

“Necesito orientación para gestionar las dudas que me surgen en la educación de nuestro hijo, compartir situaciones típicas de la adolescencia y métodos para solucionar los problemas típicos de esta etapa con padres en la misma situación”.

“Para poder atravesar este periodo con mis hijos respetando su desarrollo y su autonomía, pero con los límites que les ayuden. Quiero estar presente de forma sana y positiva”.

“Para mejorar mi relación con mi hijo”.

“Me siento muy sola ante la crianza y siento que necesito recursos y guías”.

“Conocer sobre la adolescencia, aprender técnicas y estrategias para poder ayudarles y acompañarle en esta etapa”.

“Para saber cómo ayudar y ayudarme a pasar esta etapa de adolescencia de mi hija. Estamos los dos un poco perdidos”.

Para aprender a darles herramientas”

“Para poder ayudarles y saber entenderles”.

“Para la adolescencia ya que soy yo que le tiene que educar y creía que podría ser interesante adquirir herramientas para poder educarle mejor en su desarrollo como persona con valores e independiente”.

“Dificultades de educación. Cambio muy grande en un día. Difícil conectar con ella, contestaciones, académico, no llegar”.

“Por intentar aprender algo útil que pueda después utilizar para apoyar y ayudar a mi hija”.

“Me gustaría la comunicación con mi hija y poder relacionarnos mejor, discutir menos y poder hablar de cosas importantes también y poder hacer que cumplan las normas”.

“Para conocer herramientas básicas en las diferentes etapas de la adolescencia. Porque tengo muchos frentes abiertos, porque tengo mucho que aprender, necesito pautas y herramientas para el día a día y para que la situación no empeore”.

Reflexiones tras el taller:

“Me impresionó el ejercicio de decir a alguien lo que por desgracia a veces nos decimos a nosotras mismas con nuestra voz interior, se trataba de decir en alto a una compañera lo peor que he llegado a decirme a mí misma interiormente guíen impactante la dureza con la que vi que todas nosotras nos tratamos en ocasiones. Muy duras con nosotras mismas. Ese ejercicio me ha hecho reflexionar mucho y me será muy útil en futuras ocasiones para parar y callar esa voz interna tan dura”.

“Mucha reflexión y poder cambiar muchas cosas, comportamientos míos que no pensaba no afectarían tanto y no veía que yo hacía, darme cuenta de muchas cosas mías no buenas las cuales se reflejan en ellos. Me ha aportado conocimiento sobre mí, ese tiempo para poder reflexionar desde la calma y el apoyo de mis compañeros/as y de las súper profesionales que tuvimos la suerte de tenerlas. Agradeceros la oportunidad de poder hacer este taller y agradeceros la gran labor que hacéis. Muchas gracias”.

“Ser más consciente a la hora de comunicarme con mi hija adolescente y pensar algunas cosas 2 veces, menos impulso, decirle cómo desahogarse de otras formas etc…”

Ainhoa Allende BBK Family

Si quieres hacer el taller «Con otra mirada… a la adolescencia». Se realizarán en tres viernes, 21 de octubre, el 18 de noviembre y el 16 de diciembre. De 16:00 a 20:00 h. Trataremos la sexualidad, loa conflictos y herramientas para manejarlos, así como los consumos y las adicciones. El taller es presencial y es necesario realizar una entrevista previa. Para inscribirte puedes pinchar aquí.

Te recordamos que ya puedes apuntarte a lo cursos gratuitos online de BBK Family Learning:

Educación afectivo sexual    Cómo sobrevivir a una rabieta      Montessori en familia: primeros años

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